Capítulo 20 — La memoria y la peregrinación

La hilulá de Rav Ephraïm Encaoua, celebrada el 5 de Iyar, es uno de los acontecimientos más importantes del calendario cultural de los judíos de Tlemcen y de Oran.

20.1 La Hilulá del Rab Éphraïm

La Hilulá (del arameo 'boda', 'fiesta') es una tradición de peregrinación profundamente arraigada en el judaísmo norteafricano. El término designa el aniversario de la muerte de un santo (tsadik), considerado no como un duelo sino como las 'bodas místicas' del alma del santo con lo Divino. La Hilulá del Rab Éphraïm Al-Naqua, celebrada el 5 de Iyar, es uno de los acontecimientos más importantes del calendario cultural de los judíos de Tlemcen y de Oran. Centenares de peregrinos se reúnen en la propia Tlemcen (hasta hace poco) y en las diásporas para rezar, encender velas, recitar piyutim y compartir comidas comunitarias.

20.2 La tradición de los santos judíos en Marruecos y Argelia

El culto de los santos judíos (tsadikim) es una característica mayor del judaísmo norteafricano, particularmente en Marruecos. La veneración de las tumbas de rabinos y de figuras santas, las peregrinaciones (ziyarat), las curaciones milagrosas y el encendido de velas constituyen un patrimonio de piedad popular de una riqueza excepcional. El Rab Éphraïm ocupa en este panteón de los santos judíos del Magreb un lugar eminente, junto a Rabbi Amram ben Diwan (Ouezzane), Rabbi Haïm Pinto (Essaouira) y Rabbi Shimon bar Yohaï (venerado en Lag Ba'Omer). Esta tradición de veneración de los santos comparte afinidades notables con el maraboutismo musulmán local, creando a veces espacios de piedad compartida entre judíos y musulmanes.

20.3 La memoria viva en la diáspora

Desde 1962 se organizan ceremonias conmemorativas en las diásporas: París, Marsella, Netanya, Montreal, Dimona. En diciembre de 2012, François Hollande rindió homenaje al Rab Ephraïm Al-Naqua durante su visita oficial a Tlemcen. Para la diáspora Encaoua, estas ceremonias desempeñan un papel esencial de cohesión identitaria: permiten a las generaciones nacidas en Francia o en Israel conectarse con la memoria ancestral y transmitir el orgullo de pertenecer a un linaje plurisecular. La Hilulá funciona también como un espacio de reencuentro familiar, donde ramas de la familia dispersas en cuatro continentes se reúnen en torno a la memoria común del fundador.

20.4 El símbolo interconfesional

La veneración del Rab Éphraïm trascendió las fronteras confesionales. Durante siglos, musulmanes de la región de Tlemcen visitaron su tumba para buscar en ella curación y bendición, al igual que los peregrinos judíos. Este respeto mutuo —documentado por numerosos testimonios— ilustra la profundidad de la coexistencia judeo-musulmana en el Magreb, mucho más allá de la simple tolerancia. En 2012, la visita del presidente François Hollande a la tumba del Rab adquirió una dimensión política y simbólica, recordando al mundo que Tlemcen fue, durante siglos, un modelo de vida común entre las religiones. Este legado interconfesional es uno de los más preciosos del linaje Encaoua.

Lugares de memoria y peregrinaciones en MMJMM

Las peregrinaciones y lugares santos de las comunidades magrebíes están en el corazón de las Historias recogidas por MMJMM, que documenta sus huellas, testimonios y trayectorias contemporáneas.

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