El artículo de David Encaoua publicado en Généalo-J (n.º 135, Otoño de 2018) constituye la contribución más directa a la historia del linaje familiar.
Al trabajar sobre la genealogía de su linaje, puso de relieve cuatro «transmisores del pensamiento judío»: Israël Al-Naqua (†1391, autor del Menorat HaMaor), Ephraïm Al-Naqua (1359-1442, autor del Sha'ar Kevod Hashem), Abraham Ankawa (1812-1890, autor del Keren Hemer) y Raphaël Encaoua (1848-1935, primer presidente del Alto Tribunal Rabínico de Marruecos).
El concepto de «transmisor del pensamiento judío» está en el corazón del artículo de David Encaoua. Designa a un individuo que, en un momento crucial de la historia, asume la responsabilidad de transmitir la herencia intelectual y espiritual del judaísmo a la generación siguiente, adaptándola al mismo tiempo a las nuevas circunstancias. No es un simple copista o compilador: es un creador que, al recibir una tradición, la transforma y la enriquece. Cada uno de los cuatro transmisores identificados por David Encaoua ilustra esta dinámica: Israël Al-Naqua hizo la Torá accesible al pueblo; Ephraïm defendió la filosofía de Maimónides; Abraham codificó el derecho rabínico; Raphaël unificó la jurisdicción del judaísmo marroquí.